Empoderamiento y agricultura ecológica en Reus: experiencia con el programa 3C

“Llegué al huerto por la recomendación de una amiga, sin experiencia previa y sin haber tenido contacto jamás con la agroecología. Al principio, ni siquiera me gustaba trabajar mi parcela. Pero poco a poco despertó mi interés, le fui cogiendo cariño y me atrapó. Y me sigue encantando”. Es el testimonio de Prepedigno Mateo, de 67 años, usuario de un huerto urbano en Reus (Tarragona), un terreno de 2.000 m2 que, durante tres años, de 2017 a 2020, albergó el programa 3C Cultivemos el Clima y la Comunidad. Ese espacio continuó su actividad, aunque ya no bajo el paraguas del 3C; gracias a la formación recibida durante ese período, este vecino de Reus ha continuado su labor como hortelano junto a varios compañeros de entonces.

Tres usuarios en el huerto urbano de Reus (Tarragona), antiguos activistas del huerto 3C de Humana.
De izquierda a derecha, Benet Ramos, Carlos Escribá y Prepedigno Mateo, en el huerto de Reus.

Desde su puesta en marcha en 2014, más de 500 usuarios o activistas han pasado por los huertos urbanos de 3C Cultivemos el Clima y la Comunidad, un programa de alcance nacional que ha vivido dos etapas. La primera abarca seis años, desde su inicio hasta la irrupción de la pandemia por el coronavirus, en 2020; la segunda, desde entonces hasta la actualidad. Son dos períodos con estrategias diferentes, aunque con unos objetivos aún vigentes, entre ellos el de formar a los participantes, gracias a la presencia continua de los técnicos agrícolas, para que aprendan los secretos de la agricultura ecológica y, con ese bagaje, puedan trabajar posteriormente de forma autónoma.

Esta continuidad es uno de los éxitos del programa impulsado por Humana Fundación Pueblo para Pueblo. “Formamos activistas en habilidades de gestión de la tierra y en métodos ecológicos de cultivo de verduras y hortalizas”, explica la coordinadora del proyecto, Damiana Conde, “fomentamos su concienciación sobre la repercusión de nuestra actividad en el clima; impulsamos la relación interpersonal en torno al huerto, y promovemos hábitos y conductas de vida saludables”. Y añade: “El objetivo principal es conseguir la participación plena de los activistas para que protagonicen actividades dirigidas principalmente a su empoderamiento, otorgándoles la responsabilidad, animándoles a tomar la iniciativa”. Ahí está la clave, enfatiza Conde: el empoderamiento y la iniciativa propia.


«Formamos activistas en habilidades de gestión de la tierra.
Les damos responsabilidad y les animamos a tomar la iniciativa»

damiana conde, coordinadora del programa 3c

La primera etapa de 3C Cultivemos el Clima y la Comunidad contó con huertos urbanos en Leganés, Rivas-Vaciamadrid, San Agustín del Guadalix y Daganzo de Arriba (Comunidad de Madrid); Calella, Cornellà de Llobregat, Tordera, Palau-solità i Plegamans, Polinyà, Lliçà d’Amunt, l’Ametlla del Vallès, Premià de Dalt y Reus (Cataluña); y Palomares del Río e Isla de Tercia-Sevilla (Andalucía).

Carlos Escribá, en su bancal del huerto.

Varios de ellos echaron el cierre, principalmente por el efecto de la pandemia, pero sus activistas quisieron mantener vivo el espíritu del 3C en otros espacios. Así ocurrió con los huertos de Isla de Tercia y Palomares del Río, por ejemplo, donde algunos usuarios emprendieron sus propios proyectos de agricultura con el conocimiento teórico y práctico adquirido gracias a los técnicos de Humana.

También es el caso de Reus, donde una docena de usuarios acuden casi a diario en el terreno que albergó el programa 3C. El espacio es propiedad del Centro Hípico Reus QMT, situado junto a las instalaciones del CN Reus Ploms. Desde 2017 hasta 2020 concentró más de 30 activistas. “Yo estuve desde el principio”, explica Benet Ramos, de 64 años, “acudí a una reunión celebrada en el centro cívico del barrio, donde nos explicaron en qué consistía el proyecto. Siempre había tenido interés por trabajar en un huerto, tengo una segunda residencia con un terreno pequeñito, pero ni tenía suficientes conocimientos ni estaba presente de forma continua. Por ello me pareció muy interesante embarcarme en la iniciativa que nos plantearon”.

“Al principio fue un poco estresante”, confiesa Benet al recordarlo, “porque tuvimos que acondicionar el terreno, tomar medidas, hacer las parcelas, no había herramientas para todos… Pero valió la pena”.

Carlos Escribá, de 79 años, se incorporó en 2019 al 3C de Reus. “Me ‘enganché’ gracias a mi sobrino, él fue quien me animó. Al poco tiempo, él lo dejó y me quedé sus parcelas. Yo tenía experiencia previa, mi padre había tenido un huerto y siempre me ha gustado trabajar la tierra. Pese a ello, aprendí muchísimo en las formaciones… y también he enseñado a los que me han pedido consejo alguna vez”.


«La formación recibida por Humana nos ha ayudado mucho.
Aprendimos estrategias y herramientas que no hemos olvidado»

prepedigno mateo, exactivista en 3c de reus

La trayectoria del huerto 3C de Reus acabó debido a los efectos del coronavirus. Cuando los usuarios pudieron volver al terreno, mantuvieron una reunión con el Centro Hípico Reus QMT, propietario del terreno, y acordaron continuar con la actividad agroecológica… sin el amparo de Humana, pero con la seguridad de continuar gracias a la experiencia acumulada los años anteriores. Actualmente son un grupo de 12 personas, 5 de ellas mujeres, que trabajan y cuidan un espacio con un aspecto magnífico.

La formación que recibimos nos ha ayudado mucho, aprendimos estrategias y herramientas que no hemos olvidado”, asegura Prepedigno. ¿Los motivos para continuar en el huerto? Lo tienen muy claro: “Salimos de casa, pasamos aquí las horas, el tiempo se van volando… Estamos muy a gusto. Y lo que obtenemos de la tierra es de una calidad suprema. Sin olvidar que te encuentras con compañeros, socializas, nos ayudamos unos a otros”.

“Vengo cada día, no fallo, vivo muy cerquita. Trabajo mis parcelas y siempre ayudo a quien me pide algo”, indica Carlos. “En mi caso, yo vivo en el otro extremo de Reus y no vengo con tanta frecuencia sino cada cuatro o cinco días. Pero la verdad es que, cuando traspasas la valla, no sabes si estarás media hora o cuatro horas. Como estás a gusto, es una gozada trabajar la tierra”, reconoce Prepedigno.

Prepedigno Mateo, en el huerto urbano de Reus.

Publicado por Humana Fundación Pueblo para Pueblo

Humana Fundación Pueblo para Pueblo es una organización de la economía social que promueve desde 1987 la protección del medio ambiente mediante la reutilización del textil y lleva a cabo programas de cooperación en África, América Latina y Asia, así como de ayuda local, sensibilización y agricultura urbana en España.

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