El huerto urbano de Ciempozuelos cierra su primer año con dos eventos que reunieron a representantes de Humana, el Ayuntamiento del municipio madrileño, la Fundación BBVA y los vecinos del municipio para disfrutar de este espacio y degustar las hortalizas del huerto.
Parte de los activistas de los huertos 3C de agricultura urbana de Rivas-Vaciamadrid y Ciempozuelos (Comunidad de Madrid) han visitado la planta de clasificación de ropa de Humana en Leganés (Comunidad de Madrid) y han aprendido sobre el proceso de recogida y reutilización de ropa de segunda mano que realiza la organización sin ánimo de lucro.
En el huerto urbano de Ciempozuelos, los activistas no solo tienen la oportunidad de cultivar sus propias hortalizas, sino que también reciben formación en prácticas de cultivo ecológicas y sostenibles, de acuerdo con los valores ambientales que promueve el Programa 3C.
Activistas durante uno de los talleres formativos.
La agricultura social, entendida como una solución basada en la naturaleza, tiene un gran potencial. Por un lado, en la mejora de los ecosistemas urbanos y terrenos abandonados y, por otro lado, en la mejora de la salud, la comunidad y la inclusión de grupos en riesgo de exclusión.
Activistas en el huerto 3C de Ciempozuelos (Madrid).
Los huertos urbanos de Rivas-Vaciamadrid (Comunidad de Madrid) gestionados en el marco del Programa 3C de agricultura urbana, 3C Cultivemos el Clima y la Comunidad, inician una nueva etapa. Los activistas que desde la primavera de 2022 trabajaban en los bancales de los espacios ubicados en el barrio de la Luna, Saramago y Paseo de las Provincias ya han completado el ciclo previsto y han dejado paso a nuevos usuarios.
El huerto 3C de Ciempozuelos, iniciado en agosto de 2025 gracias a la financiación de Humana y la Fundación BBVA, en colaboración con el Ayuntamiento de Ciempozuelos, se encuentra ya en pleno funcionamiento y da la bienvenida a los primeros brotes de la primavera.
Activistas en la entrada del huerto de Ciempozuelos.
El Programa 3C de agricultura urbana ha decidido dar un paso atrás. Financiado en gran parte con fondos de Humana procedente de la gestión del textil usado, ha llegado a estar presente en una docena de municipios de Cataluña, la Comunidad de Madrid y Andalucía. Sin embargo, la situación de incertidumbre que vive el sector del secondhand ha obligado a replantear el programa, que a partir de ahora se centrará únicamente en dos huertos urbanos.
La convivencia en el huerto urbano de Daganzo de Arriba (Madrid) no está exenta de tensiones: diferencias de compromiso, choques de carácter o debates sobre qué hacer en las zonas comunes. Cristian resume: «No puedes exigir a todo el mundo que haga lo mismo. Cada persona tiene su vida y su tiempo».
En el huerto urbano de Daganzo de Arriba (Madrid), el impacto social en sus participantes es relevante, un enorme valor para personas que se sienten solas o tienen pocas oportunidades de participación. La soledad no deseada es uno de los grandes retos sociales actuales y proyectos como este funcionan como espacios de apoyo informal y creación de comunidad.
En Daganzo de Arriba (Madrid), el huerto comunitario dinamizado a través del Programa 3C y en colaboración con el Ayuntamiento, es mucho más que hortalizas: es salud mental, educación ambiental y barrio vivo.
Paloma, activista en el huerto 3C de Daganzo de Arriba